La violencia que vivimos en la sociedad actual es consecuencia de que el Estado no ejerce de forma legítima la fuerza que, por contrato social y derecho, le corresponde. Sin invadir ni interferir con la autonomía del individuo, esa fuerza debe aplicarse para garantizar la seguridad y el orden.
Violentia praesentis societatis est effectus defectus exercitii legitimi vis, quae Civitate ex pacto sociali et iure tribuitur. Haec vis, sine invasione autonomia individui neque perturbatione vitae privatae, ad securitatem et ordinem tuendos adhibenda est.
El monopolio del uso de la fuerza debe ser del Estado, y debe ejercerse de manera legítima — como enseña Max Weber. Negarse a hacerlo constituye en sí mismo un acto de violencia, pues significa la génesis de la ruptura del pacto social.
Monopolium usus legitimi vis ad Civitatem pertinet — ut Max Weber docet. Id exercere recusare ipsum est actus violentiae, quia initium est dissolutionis pacti socialis.
Para el caso de México, la corrupción del Estado no solo implica omisión — o el uso ilegítimo — sino que agrava la violencia ejercida contra sus ciudadanos.
In casu Mexici, corruptio Civitatis non solum omissionem vel usum illegitimum significat, sed etiam violentiam in cives auget atque multiplicat.
Si el Estado no ejerce la fuerza de manera igualitaria en todo el territorio, entonces no es un Estado fuerte. Quien aplica la fuerza de forma indebida no ostenta el poder, sino que lo detenta. El poder legítimo solo existe cuando se aplica hacia los actores apropiados y respetando el debido proceso.
Si Civitas vim non aequaliter per totum territorium exercet, non est Civitas fortis. Qui vim improprie applicat potestatem non legitime possidet, sed eam tantum detinet. Potestas legitima solum existit ubi vis ad actores idoneos applicatur et cum debito processu exercetur.
Reconozco una simplificación en mi planteamiento inicial. El individuo es máximo responsable de su vida y sus esferas de participación social. Cuando afirmo que la omisión del Estado es violencia, lo digo porque el poder no admite vacío: si el Estado no lo ejerce, otro actor lo ocupará. Y si ese actor es violento, violentará.
Agnosco in mea positione initiali quandam simplificationem. Individuum est maxime responsabilis vitae suae. Cum dico omissionem Civitatis esse violentiam, hoc intelligo quia potestas vacuum non patitur. Si Civitas eam non exercet, alius actor locum occupabit.
El uso legítimo de la fuerza excluye la represión. En el contexto mexicano, el autoritarismo o la represión no entran en el criterio de legitimidad. La fuerza legítima es la que se ejerce con apego a derecho y en beneficio del orden y la seguridad.
Usus legitimus vis repressionem excludit. In contextu Mexicano auctoritarismus vel repressio ad legitimam potestatem non pertinent. Vis legitima est quae secundum ius et ad bonum commune exercetur.
Vivimos en una democracia. Sin idealizarla, entiendo que la legitimidad en este marco la otorga el voto. La democracia no busca una justicia romántica, busca ejecutar lo que la mayoría decide. La legitimidad del voto solo es válida si el ciudadano puede entender y abstraer las consecuencias de lo que vota, tanto en el corto como en el largo plazo.
In democratia vivimus. Sine idealizatione intellego legitimam auctoritatem in hoc ambitu suffragio conferri. Democratia non quaerit iustitiam romanticam, sed exsequitur quod maior pars decernit.
Mi crítica no es al ideal de los derechos humanos, sino a su institucionalización excesiva. Al igual que los sindicatos, nacen con buenas intenciones pero terminan acumulando más poder del que les corresponde, llenando el vacío que el Estado deja. Las instituciones de derechos humanos deberían actuar con los ideales como horizonte, no como manual de operación.
Critica mea non est contra idealem iurium humanorum, sed contra eorum institutionem excessivam. Sicut collegia opificum, bona intentione oriuntur, sed interdum maiorem potestatem quam oportet accumulant, vacuum quod Civitas relinquit implentes.
Me suscribo a la idea de que el hombre es malo por naturaleza y es la sociedad la que lo controla. El Estado usa la fuerza como mecanismo de control, pero controla las normas que la sociedad democrática ha decidido. El control no es supresión: la fuerza legítima no es violencia. Un Estado fuerte debe ser capaz de autocrítica; uno verdaderamente poderoso instala mecanismos para transformarse a sí mismo.
Adsentior sententiae quod homo natura sua ad malum inclinat. Civitas vim ut mechanismum moderationis adhibet, sed normas moderatur quas societas democratica ipsa statuit. Moderatio non est suppressio: vis legitima non est violentia.
Al vivir en una sociedad se entiende que, en la individualidad de cada miembro, siempre habrá personas o grupos que — por desconocimiento o a pesar de él, de forma accidental o provocada — actúen en perjuicio de la sociedad en la que habitan.
In societate vivendo intellegitur fore semper homines vel greges qui, sive ignoratione sive voluntate, sive casu sive consilio, contra societatem agant.
Esto tiene que ser parte del contrato social, de lo contrario no sería una sociedad humana. Es obligación del Estado primero diferenciar, luego aplicar medidas correctivas en proporción al agravio cometido.
Hoc pars pacti socialis esse debet; aliter societas humana non esset. Officium Civitatis est primum discernere, deinde remedia proportionata ad gravitatem iniuriae applicare.
No todos los agravios son iguales. En primera instancia, el Estado debe proteger a quienes cumplen con el contrato social. Si solo una minoría lo respeta, entonces el contrato ya no es vigente — y debería ser cambiado.
Non omnes iniuriae aequales sunt. In prima instantia Civitas tueri debet eos qui pactum socialem observant. Si maior pars pactum servare desinit, pactum ipsum vigorem amittit atque revisendum est.
Reconozco que aquí alcanzo mi límite argumentativo. Es una preocupación válida que yo mismo comparto. No tengo aún una solución definitiva al problema de la proporcionalidad.
Hic ad limitem argumentationis pervenio. Quaestio est valida et a me ipsa recognoscitur. Solutio definitiva adhuc mihi non est.
El Estado ya lo hace — para eso existe el sistema penitencial, las multas y sanciones. Cumplir el contrato social equivale a respetar las reglas explícitas: en México, la Constitución y las leyes secundarias. Además, la denuncia ciudadana permite que cada individuo ayude al Estado a identificar infractores.
Civitas iam hoc facit per systema poenale, multas et sanctiones. Praeterea, denuntiatio civium permittit ut singuli ad identificationem infractorum conferant atque potestatem legitimam corroborent.
Para mí el Estado es una abstracción. Si un individuo dentro de él es corrupto, debe ser castigado. Foucault lo explica con el panóptico: la propia población vigila y denuncia, ayudando a que el contrato social se cumpla. El diseño de tres poderes independientes existe para evitar que la corrupción individual destruya al Estado como institución.
Civitas mihi est abstractio. Si individuum intra eam corruptum est, puniendum est. Foucault de panoptico docet: populum ipsum vigilare et denuntiare. In theoria tres potestates inter se se moderari debent.